viernes, 25 de julio de 2008

El título insoportable e indecible




Hablar de la vulva puede ser problemático, ya sea por que inmediatamente en algunas personas puede producir imagenes vinculadas con las secreciones y los olores, todo lo referente a la salud e higiene de la misma suele ser un tema no tocado. Hablar de ciertas partes del cuerpo resulta violento. El pudor, sumado a los prejuicios hace que no se hable de la vulva como algo natural. Para mí hablar de estos temas es sinónimo de salud, para otros es incómodo. La salud de la vulva va ligada al modo de vida y conocimiento de cada mujer.

A continuación la configuración general de la vulva para que repasemos juntos algunas cuestiones conceptuales.

En las mujeres, la vulva consta de:

El vestíbulo, en cuyo fondo se abren la uretra y la vagina

Los labios mayores

Los labios menores

El pubis o monte de Venus

El clítoris

Los bulbos vestibulares (o bulbos vulvares), un par de cuerpos eréctiles anexos;
Las glándulas de Bartholin o glándulas vestibulares mayores, un par de glándulas anexas.

Los labios mayores son cada uno de los dos labios que cubren a los correspondientes labios menores en los bordes de la hendidura vulvar formando pliegues de la piel de tejido adiposo, cubiertos por vello púbico después de la pubertad.

El extremo anterior de cada labio confluye en un pliegue que forma el capuchón del clítoris, al que envuelve. Estos labios se reúnen en un pliegue posterior en forma de letra 'u' llamado horquilla. Horquilla, labios mayores y capuchón del clítoris conforman la totalidad de los límites de la superficie de la vulva. Pueden ser grandes o pequeños, cortos o largos y tener diversos tamaños. Todo esto es normal. Pueden ser sexualmente sensibles e hincharse un poco cuando la mujer se excita.

Los labios menores también son sensibles y pueden hincharse durante la excitación sexual. Se localizan dentro de los labios mayores y van de la capucha del clítoris hasta debajo de la vagina rodeando los orificios de la vagina y la uretra. El orificio de la vagina recibe el nombre de introito y la zona con forma de media luna que se encuentra tras ese orificio se conoce como horquilla vulvar. A través de diminutos conductos que están situados junto al introito, las glándulas de Bartholin, cuando son estimuladas, secretan un flujo (moco) que lubrica la vagina durante el coito.

Pueden variar de un color rosado a un café oscuro, según el color de la piel de la mujer. Igual que los pezones, los labios menores pueden cambiar de color cuando la mujer madura. Algunas veces sobresalen entre los labios mayores, y pueden ser arrugados o lisos.

Bien empecemos con esto. Lame Vulva es violenta.

¿Por qué le pones esos títulos a tus obras? Me preguntan, yo contesto; ¿Por que no?

Lame Vulva es ficción.
Es una obra caprichosa.
Es una obra imperfecta.
Suena. Como cascabel de vibora.
Hay algo adentro del espectáculo que no soporto.
Me hincha las pelotas esta obra, me agota, me dan ganas de agarrarla y darla contra la pared.
Me quita las ganas.
Me atraviesa al punto de querer tirarme a morir.
Me harta pensarla. Me ahoga. Me da repulsión. Me resiente.
No todos los sentimientos son malos, pero en su mayoría son asqueantes.
Me gustaría que la gente me entendiera y me ayudara a soportar este híbrido que quiere ver la luz.

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