lunes, 17 de noviembre de 2008

Cuando me enojo con los actores de Lame Vulva


Cuando me enojo con los actores de esta obra que amo, pienso que faltan dos funciones para terminar la temporada y que la obra podría haber crecido más, sin embargo no estoy disconforme con los resultados alcanzados.
Rememoro todos y cada uno de los ensayos y sus momentos intensos, los momentos de amor y alegría, los momentos de estancamientos y esos donde algo en el aire, cambiaba la forma de las cosas trayendo la respuesta.
Cuando me enojo, no dejo de pensar en toda la gente que apuesta por este espectáculo, pienso en Sol maquillando con poca luz, en Ariel comiendosé mis puteadas, me la imagino a Mercedes, que por más que la trato de a ratos con poco tacto, está en todas las funciones y trae al conejo que se nos descaderó. Pienso en Ana Paula acarreando cosas, colorada por el calor, en Eleonora peleandolá como una leona, en Esteban que desinteresadamente nos acompaña. Pienso y pienso.
Cuando me enojo, mi cara se transforma, no puedo disimular, pero tampoco quiero, transpiro bronca por todas mis facciones y quiero abrazar a los actores que siento míos, pero se que son del viento, que todo es transitorio, como la vida misma, y que pronto el tiempo dirá basta, y mañana nos miraremos a la cara y ya no seremos los mismos que creíamos en esta historia, que seguramente se desgastará, que no me representará, que no hablará de nosotros, pero a la que recordaremos como aquella historia que un día quisimos tanto... que armamos a fuerza de equivocarnos y querer y a veces no poder.
No poder es bronca, es impotencia, es: ¿por que no sale esto?, si yo tengo con qué, es preguntarme ¿que pasó en esta función?, es pensar en la próxima; la rompo, romperla y después volver a sufrir.
Conmigo se sufre y se disfruta en porciones similares. La indiferencia ante un acto tan grandioso como estar actuando en una obra, me abruma para mal, y solo tengo ganas de despedazar el instante. Vivo para lo que creo, para esto tan imperfecto, pero tan naturalmente aberrante y bello que sale de mis entrañas.
Por dios! a veces pienso que es lo único que tengo y soy, y se que probablemente no sea así, pero es lo que me hace feliz, de felicidad grande y placentera, de estar parado en el medio del teatro y de secarme las lágrimas a escondidas por que la felicidad me destroza.
Cuando me enojo con Checha, no puedo dejar de pensar en lo generosa que es, en su sueño que voy a apoyar y defender hasta la muerte, es su inmenso amor y sus ganas de ser buena. Cuando me enojo con ella, se me estruja el corazón como trapo de piso, y comienzo a recordar todo lo que vivimos desde que nos conocimos, desde el 2006 hasta ahora nos paramos. La quiero como a una hermana que mea con la puerta abierta, como a ese ser que replica mis días. La quiero como es y ella estimo que me quiere por lo que soy, aunque sea un puto medio repugnante de a ratos.
Cuando me enojo con Lilian, ...........................................................................................................
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Cuando me enojo con Javier me siento triste, me duele, y quisiera volver el tiempo atrás. Cuando me enojo con Javier pienso que a veces soy terminante, inflexible, un cabrón de mierda que se siente no elegido, me siento algo injusto y un poco celoso de que no me prefiera. pero inmediatamente reflexiono sobre lo que es dar, lo que es recibir y el valor que esto tiene en las relaciones. Cuando repaso los acontecimientos sin resentimientos, entiendo que debo apoyar cualquier causa donde el otro pueda crecer, aunque en el fondo necesite que las cosas se manejen de otro modo y sienta que se equivoca por que es joven y está creciendo.
Todo lo que uno da desinteresadamente, vuelve con el tiempo, crece y crece hasta trasnformarte.
Quedan dos funciones de lame vulva y mis enojos son pasiones que me desbarajustan, pero al mismo tiempo me hacen ser genuino, real, me hacen desnudarme de la única forma que en este momento de mi vida me hace bien; crudamente.
Lame Vulva vale la pena, mireselá por donde se la mire. Es un torbellino descomunal de sensaciones.
No te la pierdas, por favor, no seas distraído, que mis actores te van a demostrar en escena como se someten unos a otros dejando la vida en el escenario.

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